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Tratamiento

 Diagnóstico y valoración del mal olor

Antes de diagnosticar el tratamiento para el mal aliento o halitosis, es conveniente aclarar que un paciente puede juzgar muy pobremente su nivel personal de mal aliento. Muchos pacientes que se quejan de mal aliento no tienen mal olor determinado organolépticamente. Hay personas que no tienen mal aliento pero están convencidas de tener mal olor bucal.

El termino “halitofobia” ha sido aplicado a los pacientes que insisten en que tienen mal aliento sin ser diagnosticado por procedimientos de detección preestablecidos.

Contrariamente, algunas personas tienen mal aliento y están completamente inadvertidas de ello. Para determinar si la consulta del paciente es debida a causas intraorales, es necesaria una meticulosa historia médica y dental. Muchas condiciones sistémicas pueden ser las causas exclusivas o parciales del problema.

Los análisis que son usados pueden ser divididos en directos e indirectos . Los primeros incluyen hacer una determinación de sustancias conteniendo sulfuros odoríferos por halimetría o cromatografía gaseosa. Los métodos indirectos se usan para evaluar los productos producidos por microorganismos in vitro y frotis de enzimas. Un método de cromatografía gaseosa altamente sensitivo y específico alineado con detección fotométrica de llama, ha sido adaptado para la medición directa de tres CSV más importantes. La cromatografía gaseosa permite la identificación y cuantificación de componentes individuales en la muestra de aire, aún cuando estén presentes niveles extremadamente bajos de concentración de gas. También cuando existan productos aromatizados que puedan enmascararlo.

Entre los tantos análisis que realizamos se encuentra un examen de su aliento con aparatologia especializada que se mide en partes por billon, el cual arroja un puntaje, un indicador.
Realizamos además un examen micológico descartando o incluyendo hongos (candida albicans) mediante examen microscópico.

Un detector industrial producido para la NASA ha sido adaptado para los gases asociados al mal olor. Este monitor de sulfuros mide los CSV con un sensor electroquímico utilizando una bomba de succión para llevar el aire de la boca al instrumento.

Existe también un método utilizado en la consulta que es utilizado para determinar la actividad proteolítica de ciertos anaerobios que contribuyen al mal olor. Consiste en incubar muestras de saliva de placa bacteriana y lingual con N-Benzoyl-DL- Arginina-NAptilamida. Este es un sustrato de tripsina sintética. Si los organismos tienen enzimas que degradan el BANA de 5 a 15 minutos, indica un análisis BANA positivo.

Los pacientes con mal olor de origen nasal o tonsilar pueden ser tratados por un otorrinolaringólogo. Es condición para esto que disponga de un láser específico de dióxido de carbono y esté muy entrenado en halitosis.

Pueden encontrarse más detalles del tratamiento en el canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UClJa4wX_wg_WXjSgVTbB92A

NO CEPILLAR LA LENGUA

Los CSV y otros componentes orgánicos producidos por las bacterias orales que residen en la lengua son los mayores responsables del mal aliento. Nunca debemos cepillar la lengua; sí usar limpiador lingual especializado.

PODRIA SER UNA AFECCION

El mal olor bucal es una condición que merece atención profesional. Esto se debe a que podría ser un síntoma de una severa afección a nivel sistémico a nivel gástrico, hepático, pulmonar, renal, signo de diabetes mellitus, etc. Es por ello que el diagnóstico es multidisciplinario.

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